Así. Tal como se lee. Tampoco es algo terrible, pero impacta un poco al principio. Amanecí esta última noche con un nazi. Aunque no quiso reconocerlo, a mi me bastó con que me dijera que se identificaba con ese partido, aunque claro, no se encasillaba con eso porque se había acabado en 1945. Vaya. Por supuesto, ya nos habíamos conocido personalmente antes de esta conversación (lo que significa que nos revolcamos algo). A las 6:37 no analizo demasiado, sólo pienso que ahí estoy, en plena calle con este chico rudo (eso se agradece, en un mínimo grado, claro) que tiene una agradable conversación y , curiosamente, un trato sutil. Tierno, fue la definición del amigo que me acompañaba en esa noche. Un nazi tierno. Yo no encuentro un corazón que me sepa cotejar, diría Juan Luis Guerra, y definitivamente mi pluralismo y tolerancia llegan hasta el suelo de tanto estirarse hasta que se cortan. No me da. Y bueno, ya está decidido: me uniré a la orden de las Carmelitas descalzas. ¿O las agustinas? ahí me decidiré.

Por cierto, no se veía ni un ápice a como Edward Norton en la foto. No era rubio, cosas de Chile.

Por cierto, no se veía ni un ápice a como Edward Norton en la foto. No era rubio, cosas de Chile.
2 comments:
cazadora de nazis
habrias sido muy útil como espía buscadora de facistas
hoy no fui a clases :S
nicole
jaajja pk uno tiene la sensación de que siempre los nazis son ricos?
un nazi tierno? yo creo que despues no pensaste eso, con cada llamada jajaa
oye no publiques tanto las cosas, tu sabes que la gestapo averiguaba harto las cosas XD
chauu
ahh
y yo te amooo (8)
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